El Tema 59 de Conservadores se refiere al arte medieval, renacentista y manierista en Andalucía. Para Ayudantes, parece prescindirse del arte medieval en el tema 35; no obstante el tema 34 se refiere a la arqueología medieval en Andalucía.

Creo que me repito mucho, al insistir en que la preparación de conservadores es más garantista que la especifica de ayudantes, incluso para aprobar en esta. A musulmanes y visigodos, se ha referido con reiteración la prensa andaluza. Mirar esta página, o esta del Diario de Cádiz más reciente, que recoge la fotografía de los restos de la ermita paleocristiana de San Ambrosio de MANUEL ARAGÓN PINA.
En todo caso, dejando a un lado -de momento el arte visigodo y musulmán en Andalucía, u otras cuestiones- me gustan los términos utilizados en los pocos textos que existen sobre el arte en Andalucía, y referirme al arte, en primer lugar, de la Reconquista (en la segunda mitad del S.XV, con Lorenzo Mercadante de Bretaña, Pedro Millán, y ya en el S. XVI -introduciéndonos en el renacimiento-, Miguel Perrin. Es lo que el Museo de Bellas Artes de Sevilla llama Escuela Medieval Hispalense. Por lo demás las Guías del Museo son magnificas, y en ellas podéis encontrar afirmaciones concretas muy proclives a preguntas con respuestas alternativas propias de la oposición. Así, la de Pedro Millán como primer imaginero local.



Hay que tener claro que, como dice Pérez Embid, Pedro Millán es la ultima manifestación del goticismo borgoñon, antes de la llegada de los renacentistas italianos. O que como se ha preguntado en alguna, o algunas ocasiones, Alejo Fernández es el introductor del espíritu renacentista en la pintura sevillana.
En todo caso seguir el Itinerario Guía publicado del Museo, y cuyo acceso a través de internet señalo mas arriba, es un autentico placer. El Museo explica la Sevilla del S.XVI, y como llegaron los Lucas Cranach o P. Torrigiano.
Empecemos por estos últimos, y comparémoslos con Alejo Fernández. El museo sevillano tiene entre sus obras singulares las siguientes:



El Entierro de Cristo de Cristóbal de Morales es de 1525. En la segunda mitad del S. 16 ya se constata la presencia de artistas locales como Luis de Vargas o Pedro de Villegas. Con posterioridad, Alonso Vázquez o Vasco Pereira, ya trabajan siguiendo los rígidos esquemas manieristas, que pueden observarse en las obras del primero que recojo mas bajo. La segunda El transito de San Hermenegildo es de 1602. Vazquez comparte la autoria con Uceda, y ya recoge los dos grandes registros (terrenal y celeste) tan propios de nuestro barroco, anunciando a Martínez Montañés, Alonso Cano, Juan de Mena y tantos otros.



Todo ello, en Sevilla. Otro Museo que recoge la historia de nuestro arte renacentista, es el Museo de Bellas Artes de Córdoba (con Pedro de Córdoba, Pedro Romana, y el Maestro del Retablo de la Flagelación; y los manieristas, Pablo de Céspedes, Juan de Peñalosa y Hermano Adriano) . Y también deberemos referirnos a Granada. Si bien aquí la amalgama de arte que se produce merece comentarios menos continuistas, y una nueva entrada.
En Córdoba, lo primero sería comparar el Cristo atado a la columna con donantes, de Alejo Fernández, con su Anunciación del Museo sevillano, recogida más arriba. También trabajo en Sevilla y Córdoba (estas afirmaciones son algunas de las que dan lugar a las típicas preguntitas de respuestas alternativas), el bruselense Pedro de Campaña, del que el museo cordobés exhibe su Presentación de Cristo al pueblo.


En todo caso, el museo Cordobés recoge en su web de «objetos singulares», los siguientes:






En todo caso, hay que conocer nuestros Museos, sus obras y maestros, también los renacentistas; leer las noticias de la prensa sobre los temas de nuestro interés. Espero haber ayudado. Recuerdo que accediendo a uno de nuestros museos, escuche a una persona decir algo así, como que no quería ver Santos…Sobre gustos -se suele decir- que no hay nada escrito, pero he de confesar que a mi me `parece que hay mucho arte, y muchas historias sobre los santos en nuestro Siglo XVI. ¡Pero mucho! Y ello, con la necesidad de destacar y poner en valor otras obras y genios andaluces.
